El Canto del Recuerdo.


Volodia Teitelboim sobre el libro de Nano Acevedo "Los ojos de la memoria"
"Los ojos de la Memoria" tienen mucho de autobiografía. Nano Acevedo se deja llevar por la opinión del Dr. Johnson: "La vida de cualquier hombre sería escrita mejor por él mismo". Como nadie conoce más su propia vida que el actor principal, lo intenta aquí en detalle, a ratos minuciosamente.
Fiel a la idea que la muerte es el olvido y la vida el recuerdo, Acevedo habla de "Amarcord". Está aludiendo al film de Fellini, donde el cineasta revive su niñez y adolescencia en los tiempos de Mussolini. " Amarcord" es un término dialectal de Remini. Quiere decir yo recuerdo. De ello Acevedo deja constancia expresa: "Estas son las memorias de un protagonista de la música chilena en los últimos 30 años, digamos su historia personal". Es a la vez colectiva, retrato del ambiente y de su experiencia: "He tratado a lo largo de mi vida - agrega - de no olvidar nada". Tiene fresca la evocación de la gente que se topó por el camino a partir del barrio San Diego, tumultuoso, pintoresco, pródigo en aventuras, con las asomadas a la pecadora calle Lingue, a la magia del espectáculo en el Teatro Caupolicán, durante los meses "pic" del circo " Las Águilas Humanas". Así y en aquel medio se desenvuelven la infancia, sus iniciaciones de hombre y de artista.
En "Los ojos de la Memoria" se refleja el Chile popular, "los universos del canto", aquellos años de vida o muerte en que era un acto sucesivamente heroico sacar " la guitarra del ropero" para recuperar el aliento, el derecho al sueño, a la esperanza. La voz le sale por encima del miedo. Le llueven muchas prisiones a este canta-autor de la libertad, amigo del Tony Caluga, muchacho de pueblo, al cual nunca le volvió la espalda, y que no hizo caso de aquel amenazante "cuidado con los comunistas".
Hombre de registro múltiple, autor, músico comprometido ha trabajado en muchos géneros, asumiendo una clara responsabilidad. Contra viento y marea, alzará la voz en este siglo tempestuoso defendiendo al injustamente acosado. No está relatando una vivencia sólo individual sino la suerte dura de los pobres, de los que no venden su alma al diablo, de los trovadores combatientes.
Cantante, poeta, memoralista, batallador siempre y en todo, testifica por un movimiento entero en sus Manuscritos Clandestinos. "A Modo de Introducción" comunica la reminiscencia del "Entonces". ¿Cuál es ese Entonces"?
Entonces con Violeta, Víctor, Rolando, Héctor, Inti, Quila, Ángel, Isabel, Manns, se avanza a un estado de alerta, se pone pie sobre un itinerario trascendente; un canto crecido del pueblo, maravillado, acusatorio…" (1)
También canta por los sin nombre. Por ellos entonará el registro alto, la canción que sale de las entrañas.
… a nombre de los anónimos, los postergados, los silenciosos,
los que jamás, los que nunca, los que se dieron sin estrépito ni luces,
y por sobre todo los que distanciados por exilio o quemadura, por
subterráneos de cal, por balazo o cárcel, por obligada ausencia no
han recibido el labio de ustedes, más la historia, la que escribiremos,
comienza con sus nombres… (2)
Nano Acevedo compuso 700 canciones en 21 años. ¿Cuántas habrá escrito en más de 30?
Así abre la puerta a la poesía en "Manuscritos Clandestinos". Es un escritor con "los ojos (abiertos) de la memoria", mirando todo lo que pasa en la calle. Con razón Andrés Sabella dijo que:
… ahí, arden la protesta y la esperanza; ahí al poeta "las rebeliones
le crecen en el alma". (3)
"Los ojos de la Memoria" hace rato que están observando, contando, participando en la peripecia contemporánea.
En abril de 1990 publicó "Chile no se rinde, Caramba!!!". Ese grito, que nació en los labios de Salvador Cautivo, el noble muchacho lo pagó con la muerte. Murió pero no se rindió. Por lo tanto sigue vivo, moralmente hablando. Son vivencias a lo César Vallejo. Esos golpes en el alma, donde te dan con un palo, sin que tú les hagas nada. Comienza con la cueca conmovedora. Pero "Ellas no bailan solas".
"Los ojos de la Memoria" seguirán viendo, grabando. La voz del cantautor continuará resonando por peñas y barrios; el poeta insistirá en poner a la vista lo que pasa por el corazón de tantos.
Así va Nano Acevedo haciendo canto, poesía, reminiscencia, recuperando la memoria robada a un pueblo que tiene una historia y hará historia a partir de la verdad y la justicia. En ella juega un papel luminoso el canto de los oprimidos, de los más que no quieren seguir siendo menos, de los seres humanos que reclamen la rica porción de amor y de belleza debida a cada uno.
Bien dijo Juvencio Valle:
Dan deseos de gritarle a nuestro apóstol amigo: adelante Nano
Acevedo, sigue siendo para siempre el hijo de la patria dífícil; sigue
según tu estilo, arremangando tu camisa hasta los codos, y
cumpliendo a cabalidad con tu destino. (4)

Volodia Teitelboim
Premio Nacional de Literatura

 


 

Enrique Ramírez Capello, Académico y ex presidente del Colegio de Periodistas sobre el Libro "Cuentos para niños sobre las aves de Chile"


Nano Acevedo es un escritor de buena pluma.
El recurso parece decimonónico.
No obstante, es apropiado para este narrador fuerte y fluido, vehemente a ratos y melancólico en otros.
Esta vez habla de pájaros, en una edición impresa y musical.
"Cuentos para niños sobre las aves de Chile" cruza los rumbos del territorio en alas casi mágicas.
Los trazos y la voz asoman tronantes en la denuncia, almibarados en el relato, ingeniosos en la trama.
No pierde el ritmo, que engarza al lector y cautiva al auditor.
Rescata la gracia del que sabe mirar y recordar, rescatar y cultivar.
Los pasos de Acevedo partieron en la calle San Diego, tras la huella de luchadores que los sábados se enredaban en llaves sobre la lona del cuadrilátero. Aún quedaban rastros de la sangre de los boxeadores que la noche anterior estremecían a la multitud en el vecino e histórico teatro "Caupolicán". El mozuelo del barrio bravo creció con sus aplausos a los puñetes de Sergio Salvia y el negro Osorio, los alcances de "Peloduro" Lobos y los artificios de Godfrey Stevens.
En ese mismo refugio aplaudió a payasos paradójicamente tristes y a trapecistas tentadoras, lamentó latigazos al león perezoso y ejercicios obligatorios del elefante dormilón.
Acevedo pronto salió a combatir con su guitarra del canto nuevo y la prosa áspera de los derechos de autor.
Hoy resurge con este libro policolor y un disco compacto. Como Miguel Ángel que ordenó "habla" a su esculpido Moisés, Nano Acevedo brinda su soplo vital a choroyes, codornices, tordos, bandurrias y chincoles.
Todos muestran solidaridad y amor a la naturaleza cuando dialogan con los cisnes de cuello negro en el río Cruces de Valdivia. Se escandalizan cuando huelen azufre en la vecindad de los nenúfares y muerte en el sosiego aledaño.
Pinta y acusa.
Las aves agredidas renuncian a la molestia y proclaman su
amor por quienes pueden salvar el planeta: ¡los niños!

Transcribo:

"Entonces, nosotros debemos contar a los niños este suceso. Así cuando crezcan, cuidarán las aves y los ríos -repite entusiasmado el Choroy.
Las aves celebran, gritan y aplauden. Es un momento de algarabía. Repentinamente todos se vuelven hacia el cisne que, debilitado, parece querer decir algo. Los pájaros se acercan y escuchan".
La escenografía es viva, sin adjetivos innecesarios.
Nano Acevedo sabe recrear.
Todos sus lectores somos niños, con domicilio en el amor y la fantasía, el respeto por la naturaleza y los ojos desentornados ante las aves múltiples.
Es casi una redundancia decir que la fiesta de los pájaros causa revuelo.
De pronto se concentran zorzales, tórtolas, jilgueros, tiuques, bandurrias, tencas, torcazas y pelícanos. Ellos preparaban la cena.
Loicas, ñandúes, patos y golondrinas ponían la mesa.
Gorriones, picaflores, diucas y flamencos vertían las bebidas.
Gaviotas, chucaos, perdices, queltehues y codornices parecían lucir sus humitas en la orquesta.
Tordos, cisnes, choroyes y chincoles repartían la dulzura del postre.
Luces, juegos, colores.
El brindis era en décimas.
Libro atrapador, magnético y sugerente. Delicado, sintético, soñador.
Con el mejor vuelo de los pájaros de Chile.

 



El poeta Raúl Zurita, prologa de esta manera el trabajo de Nano Acevedo.



Levantando un verdadero Canto General de los pájaros y aves de Chile estos relatos de Nano Acevedo sobrepasan su función didáctica para convertirse en notables fábulas, mágicas, vívidas, plenas, donde los grandes desafíos ecológicos y morales del presente están expuestos de un modo tan ameno como profundo, tan ejemplar como brillante. ¿Cuentos para niños? Sí, pero de alguien que ha entendido que toda niñez no es sino la forma más pura, honda y finalmente visionaria con que podemos mirar el mundo. Nano Acevedo ha escrito aquí una apuesta que es sobre todo, la definitiva de nuestro mundo adulto: la apuesta de saber que sólo la preservación de la infancia puede preservar la tierra.



Raúl Zurita
Premio Nacional de Literatura


 


Nano Acevedo y su nuevo proyecto
Oda a las aves de Chile en libro y disco Sitio Web música.cl de la Sociedad Chilena del Derecho de autor.


El destacado y multifacético artista Nano Acevedo, incursiona en la literatura infantil con su nuevo proyecto, el libro y disco Cuentos para Niños sobre las Aves de Chile. Nueve cuentos que dieron vida a nueve canciones que hablan sobre nuestra fauna nacional y temas como la ecología y el mundo actual.
Reconocido por su trabajo como compositor y cantautor de música popular, Nano Acevedo es un hombre de carrera multifacética que ha llevado la tarea creativa a casi todos los ámbitos de las artes. Además de haber editado cerca de quince trabajos en más de 25 años dedicado a la música, ha incursionado con gran éxito en el mundo de la literatura, el teatro y los medios de comunicación, convirtiéndose en un íntegro representante de las expresiones culturales nacionales.

Y en esa misma línea es que Acevedo acaba de lanzar un nuevo libro y disco, esta vez incursionando en el género infantil: Cuentos para niños de las Aves de Chile se titula el libro que fue editado gracias a la beca de creación literaria del Consejo Nacional del Libro 2005, y que incluye nueve cuentos sobre las diversas aves de nuestro país.

"Levantando un verdadero Canto General de los pájaros y aves de Chile, estos relatos de Nano Acevedo sobrepasan su función didáctica para convertirse en notables fábulas, mágicas, vívidas, plenas, donde los grandes desafíos ecológicos y morales del presente están expuestos de un modo tan ameno como profundo, tan ejemplar como brillante", son las palabras con las que el poeta Raúl Zurita -Premio Nacional de Literatura- describe el resultado de esta colección de historias de claro tono ecológico.

Junto al libro, Acevedo lanza también un disco con canciones inspiradas en los mismos relatos que forman parte del texto. Cuentos para Niños Sobre las Aves de Chile en Canciones también contó con el apoyo del gobierno para su edición -a través del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes a través del fondo para el fomento de la música chilena- y contiene nueve temas compuestos y arreglados por el compositor e interpretados por el grupo Acuarela y un grupo de niñas de coros de diversos colegios.

Amplia trayectoria
A los 17 años Acevedo comenzaba su camino en la música, con el conjunto Los Soñadores del Alba. En 1970 esta carrera comienza a profesionalizarse, al ganar el Festival del Vino en Lontué y el Festival de la Vendimia en Molina. Después vendrían gran cantidad de premios en diversos festivales de Chile, los que fueron haciendo reconocible su nombre en el mundo de la música.

Fue finalista seis años consecutivos de la OTI chilena, y la ganó en dos ocasiones. En cinco oportunidades ha sido finalista del Festival Internacional de la Canción de Viña del Mar y hoy es considerado uno de los creadores más prolíficos y versátiles del país.

 


 

El poeta Armando Uribe escribe sobre su último libro de
Nano Acevedo "Actas del sobreviviente"


Soy partidario de los libros heterogéneos.
Desde el siglo lXX, cuando se habla de literatura y de libros, se piensa en las novelas y en los cuentos. Pero hay varias otras formas que son plena literatura y libros de géneros diversos, como son los de cuentos, crónicas y poesía.
También puede haber libros como este de Nano Acevedo, con titulo que impresiona: Actas del sobreviviente, y que contiene tanto cuentos, como poemas, como crónicas. Los cuentos son variados, y se refieren a experiencias chilenas observadas desde distintos ángulos Resalta tal vez un tono popular como lo muestra la frase que dice:"la tonta lesa es igual a la mamá, pará en la hilacha"
(Cuento "Exilio con muerte"). Otros cuentos hay de otros medios sociales; pero todos ellos interesan desde su primera línea como por ejemplo, "The Other Woman".
Los poemas ocupan el centro del libro y están sutilmente emparentados con los asuntos tocados entre los cuentos, pero llevados a una altura espiritual que hace de estos versos libres pero a la vez cuidadosos del poeta Acevedo, un remanso de aguas vivas.
En tercer lugar están las crónicas que contienen retratos con nombre y apellido de numerosos ejemplos admirables del pueblo chileno antiguo y a la vez siempre novedoso porque están llenos de vida.
Es un libro que transmite energía y ánimo de vivir pese a las circunstancias complicadas de las vidas de contemporáneos y paradigmas.


Armando Uribe
Premio Nacional de Literatura




El otro zorzal criollo
Enrique Ramírez Capello
Diario La Nación, Martes 30 de agosto de 2005


Denunció cuando otros callaron. Fue atrevido mientras muchos optaron por el silencio y la complicidad. Valiente en la hora de los temblores. Enérgico en el calendario largo de la pleitesía. Creció en el barrio San Diego. Con la aspereza de bares de bohemia mítica, el vecindario sufriente y bolero en vida. Gritó en la galería del teatro Caupolicán. Deliró con el vigor de los puños de Sergio Salvia y la fuerza pueblerina de "Peloduro" Lobos. En su prosa se reseñan las veladas de boxeo, las lucecillas del circo con el humor del Tony Caluga, la cintura tentadora de la trapecista y el látigo del domador de leones.
Su silabario tuvo las letras de callejuelas aledañas, olor a conventillo, a olla hirviente en pensiones de obreros y lujuria doliente de prostitutas callejeras. Holló por multitud de caminos, desde temprano adhirió a las luchas de la madre de delantal de tela barata y del albañil embadurnado con el cemento de los edificios inaugurales. Nano Acevedo se alimentó con las novelas de Nicomedes Guzmán, Andrés Sabella y Alberto Romero. Literatura rescatada de mesas vacías, de niños llorosos, de huelgas de hambre. De casonas de adobe, trabajo duro y sueldo escaso.
Tomó su guitarra y salió a transitar con su voz vehemente, ajena a eufemismos. Mientras imperaba el toque de queda y las canciones se domiciliaban en el almíbar halagador, él fundaba la Peña "Javiera Carrera", frente al histórico centro de pugilismo y proclamaciones políticas. Música, poemas, revistas, cuentos y obras de teatro almacenaban su palabra irrenunciable. Solidaridad con los perseguidos y marginados. Casi en el trasfondo de un restaurante maduraba esperanza y desentornaba pórticos hacia la libertad. Líder de sindicatos de artistas, defensor de los derechos de autor, promotor de la canción chilena en festivales, foros y congresos internacionales.
Productor de sus narraciones, casetes y discos compactos, vendedor en ferias de libros, amigo sin aduanas. Nano Acevedo ganó recientemente la beca 2005 del Consejo Nacional del Libro y la Lectura. Y mientras la lluvia remece Santiago, él se concentra en la redacción de "Cuentos para niños sobre las aves de Chile". Jilgueros, gaviotas y chirigües. Chercanes, cóndores y bandurrias. Chucaos, picaflores y loicas. Recreador de nostalgias y animador de peñas con amigos, junto con la guitarra y la voz de Pedro Aceituno. Reconocimiento justo para un cantor que ama los barrios y la libertad. Como su idolatrado Carlitos Gardel. Porque Nano Acevedo es otro Zorzal Criollo

 


 

Grupo Acuarela y Nano Acevedo
En canciones cuentos para niños sobre las aves de Chile David Ponce El Mercurio On Line


El grupo de música para niños Acuarela y el experimentado cantante y compositor Nano Acevedo se juntan en este disco, él como autor y el grupo como intérprete de un cancionero de nueve títulos que es música de raíz por partida doble: está basada en ritmos del folclor y habla de pájaros silvestres chilenos.
Guitarras y pianos son la base de los arreglos, con timbres característicos de flautas dulces o traversas y en ocasiones con armonías vocales entre las integrantes de Acuarela y un coro de niñas invitado. Acevedo, un autor iniciado en la Nueva Canción Chilena y puntal del Canto Nuevo desde los inicios de ese movimiento en los '70, compone aquí fábulas como la de "El flamenco Toña" y una moraleja en que una tagua da una lección de humildad a un flamenco, pero también escribe frases literales como "Nunca debemos contaminar / ni arrojar desechos en los ríos" en la canción "Los cisnes", que puede ser una introducción amigable a un asunto tan poco amigable como el exterminio de cisnes causado por la Celulosa Arauco en Valdivia. Al extremo, "Todo marcha sobre rieles" es casi la versión ornitológica de "Lo estamos pasando muy bien" por lo irónica que es su letra.

Todas estas canciones están inscritas en ritmos tradicionales. "El flamenco Toña" es un vals. "La perdiz y el zorro" es una canción sirilla, ritmo popular de Chiloé. De la misma isla, "Todo marcha sobre rieles" es un rin, de parte de un autor que ya escribió un fundamental "Rin del amor", grabado por el grupo Chamal. "El pichón perdido", un drama sobre la pérdida del hogar, es un danzón y tiene hasta un aire de milonga. La diferencia con las raíces folcóricas está en "Balada de pájaros", que es casi la sola melodía en compañía de piano, pero al otro lado están las "Décimas de la fiesta de los pájaros", escritas en la métrica más profunda de la poesía campesina. Son dos canciones opuestas, pero al mismo tiempo son parecidas, en lo bonito de la música y el buen inventario de pájaros de Chile que traen dentro, entre chercán, chucao y diuca, queltehue, pitío y petreles: nombres que ya tienen música en sí mismos.


 

Ariel Fernández, escritor y ex vicepresidente de la Sociedad de Escritores de Chile SECH sobre "Zuleta Bar y otros cuentos de asesinos, amantes y soldados"


Desde la primera página, el autor nos atrapa ante lo fascinante de su narrativa, donde cada circunstancia es un cuento breve que se ofrece a una amplia y sobrecogedora interpretación de cada lector. En su cuento "La otra mejilla", se da la vivisección torturante del drama histórico en un juego de tiempos paralelos. No solo en este aspecto se muestra con un dominio de expresión natural en su cometido, sino también en el perfecto uso de un lenguaje profundamente realista, que se manifiesta en distintos cuentos que conforman este sorprendente libro. El monólogo se hace evocación, actitud contestataria, en una colorista descripción en "Zuleta Bar", donde la intemporalidad es el suelo donde suceden los hechos en un acopio de imágenes, sombras y figuras latentes en la memoria colectiva de sus vivencias. En "Rolling Stones" piedras rodando sería el título, nos encontramos con un ejemplo de pureza creativa. Desde la inmersión fantástica del suspenso que se prodiga paso a paso, ante las interferencias de la duda reiterativa, hasta culminar con sui sorprendente final, ejemplo antológico de lo que puede alcanzar el realismo mágico cuando nos sobrecoge la inocencia del niño creador de la fantasía. Una cita de "Los inmortales", para sentir esa capacidad de desentrañar lo que está más adentro de la máscara de la vida: "No era su piel, de eso estaba seguro, ni ese rictus de amargura que le arrojaba un puñado de años no vividos. El cigarro brotó de sus labios salpicando de naranja la noche".
Cunado asistimos al estreno de "por ti Laura", en la Sala Alejandro Flores, en el año 1997, fue una de las mejores obras de la dramaturgia nacional vista en ese encuentro de autores. Nano Acevedo nos dejó en la escena esa fluidez tan espontánea que hace que los personajes vivan esa único instante de la representación, como si fuera el mandato de un destino inexorable, que habrá de cambiar sus vidas indefectiblemente. La lectura de este libro, impactante en la crítica, asumiendo el realismo ficticio en los aspectos de una estética de la liberación, nos conmueve en la reconstrucción de la memoria; para ello, la realidad sin tapujos; el ferviente anhelo del asombro poético y ese tiempo que pasa entre palabra y palabra, donde la escritura se hace materia, espíritu y afirmación del instante. Uno de los mejores narradores de nuestra época.


 

Nano Acevedo, con una nueva conciencia de la forma, usa para su arte el idioma de todos. Denuncia el dolorido sentir de nuestro desamparo.
Tiene un hondo conocimiento del pueblo, esa es su originalidad, esa es su fuerza.
Matilde Neruda



Su poesía es recia, sabe ser agresiva y conmoverse y conmover con su visión de nuestra tierra…Su canto transita firmemente por la vida y lo reconocemos como uno de los nombres más importantes de nuestra música popular.
Ricardo García


 

La impunidad era una mano negra. La patria era una estela de sangre. Entonces, la historia reclamó una voz, vino a cantar Nano Acevedo. El vino reclamó una sed, el pan un hambre continental: bebió y comió Nano Acevedo. Chile era una geografía negra: este hombre afirmaba la bandera de la patria. Eran los días dramáticos, funerales y el canto grave, sereno, inmensamente adherido al dolor del hombre, se escuchaba en la noche santiaguina.
Gustavo Adolfo Becerra


 

Dan deseos de gritarle a nuestro apóstol amigo: adelante Nano Acevedo, sigue siendo para siempre el hijo de la patria difícil; sigue según tu estilo, arremangando tu camisa hasta los codos, y cumpliendo a cabalidad con tu destino.
Juvencio Valle


 

Me inclino respetuoso frente a quién encabezó marchas y romerías, frente a quién hizo caminar iniciativas increíbles…frente a quién alzó los puños acerados en Isla Negra y estuvo en mil peñas solidarias, frente a quién en cien festivales luchó contra los favoritos del sistema….,desplazado casi siempre.
Por todo eso y mucho más, estrecho la mano al guitarrero, al hombre-pueblo, al creador…., por eso y todo abrazo a Nano, al Acevedo del canto luz.
René Largo Farias



Tea que ilumina la conducta del escritor que no se resigna a vano adorador de las "frases bonitas", prefiriendo estimular el clamor popular.
Nano Acevedo en "Manuscritos Clandestinos" nos adelanta una voz que no sólo canta, sino que despide un bofetón de fuego contra el rostro de los que enturbian la tierra. Nano Acevedo, con firmeza de juventud y en completo goce de formas, sabe que:
"La tierra/rueda, gime, se estremece/ como en un parto"
Y por saberlo, en estos años de oprobio cívico, no duda en levantarse en relámpagos y en prevenirnos que tengamos "cuidado/al abrir un libro/ si escuchan crujir las viejas hojas": ahí al poeta "las rebeliones le crecen en el alma". Nano Acevedo fortalece la nómina de los poetas chilenos de la Democracia.
Andrés Sabella Revista Análisis


 

Su poesía se vierte en los conocidos moldes de la poesía de denuncia social. Fiel a su manera de hacer poesía, su palabra quisiera ser honda, piedra, arma del cambio social. E protagonista de un pueblo diezmado por la dictadura es central. El poeta interpreta, señala, denuncia, da forma a la esperanza, porque además de testigo, es y se siente copartícipe de su pueblo. Es su memoria.
Ernesto Saúl
Revista Cauce


 

Nano Acevedo ha ido reclamando siempre un lugar más adelante, hasta la primera fila, codo a codo con los grandes poetas de la canción que enriquecieron tanto nuestra música como nuestra poesía: Patricio Manns, Héctor Pavéz, Víctor Jara, que puso "razón de acero en el canto". Su visión esperanzada a pesar de todo, y la actitud combatiente de sus palabras, hacen de Nano Acevedo un artista fundamental y de plena vigencia.
Poli Délano



Aquellos que dieron casi todo por todos, cuando el cielo estaba cerrado y parecía cemento y, luego, solo se quedaron con la sobrevivencia y la tranquilidad de cumplir con las demandas de la conciencia, son de esos que permiten que el mundo contenga algo más. De esos es Nano Acevedo. Y su obra es como un manojo de hojas que abonan a mejores tiempos para la tierra.
Arturo Volantines Poeta- La Serena


 

.. de su propia historia. Una que ha escrito a pulso cardíaco, de la mano del talento, el empeño, la inquietud y la utopía. Asistiendo a nuestro vacío de raíces en su búsqueda aguerrida, apológica, del Chile más extraviado en rutas forasteras.
Luz Maria Bravo (LUN)


 

 


Nano Acevedo

e-mail: nanoacevedo@hotmail.com